La nieve, ha sido a lo
largo de la historia y sigue siendo en el presente la principal protagonista del invierno en La Garganta. Todos los años caen abundantes nevadas en las estaciones de otoño e invierno debido a la altitud y situación geográfica de esta localidad. Es el único pueblo de la Comarca y de Extremadura donde el turista puede ver, tocar y disfrutar la nieve. Además, el visitante tiene la oportunidad de conocer uno de los pocos Pozos de Nieve existentes, conservado hoy día en perfecto estado y conocido como Pozo del Corral de los Lobos
Los Pozos de Nieve
son construcciones de piedra granítica, circulares, con gran profundidad bajo el suelo. En ellos se empleaban métodos y técnicas muy particulares para conservar la nieve durante todo el año. A los habitantes de La Garganta que se encargaban de recoger la nieve les llamaban boleros, porque para traer la nieve de la Sierra, hacían grandes bolas de nieve que transportaban en sus caballerías.
Desde el Siglo XVI, está documentada la existencia de Pozos de Nieve, únicos y originarios de este lugar, donde sus vecinos conservaban la nieve todo el año, para complacer los gustos de la época. En esta fechas, la población pertenecía al Ducado de Béjar y el
derecho de la nieve recogida en ellos también. El producto se almacenaba en estos pozos, que son auténticas construcciones de piedra pertenecientes a la arquitectura popular y después se transportaba a diversos lugares, entre ellos a la Corte del Rey, Felipe V en Madrid. La nieve se empleaba para hacer helados y conservar alimentos.